La Recolección

Entre todos los arboles, la propiedad selecciona a principios de Otoño los que considera que tienen la mejor aceituna para elaborar el aceite de la familia. Son cuidadosamente elegidos en función a la calidad de sus aceitunas, rendimientos y características organolépticas cuya producción se utilizará para elaborar el aceite que luego llevará la marca Conde de Mirasol. Esos arboles son recogidos un mes antes que el resto, estando la aceituna todavía verde en la rama y antes de que el proceso de madurez haya empezado a restarle cualidades. Al recogerlas todavía en verde nos aseguramos que las aceitunas transmiten al aceite todas sus características, aromas, matices y sabores, además de aportar el verdor y el frescor que solo las aceitunas en ese estado pueden producir.

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