¿Por qué elegir Aceite de Oliva Virgen Extra?

Definir la calidad del aceite de oliva es no es sencillo, ya que no se trata de un valor absoluto, sino que responde a distintas variables sujetas a su sabor, color, olor, composición físico-química, virtudes nutricionales, etc.

Sin embargo, con el fin de unificar criterios, el sector toma unas referencias fijas, valores precisos, que puedan comprobarse objetivamente y estipulen normas sobre las que medir la calidad del aceite de oliva.

En el caso del AOVE, se tienen en cuenta aspectos como la acidez, el índice de peróxido, la humedad y, como ya avanzábamos, las propiedades organoléticas, es decir, color, olor y sabor, que el consumidor puede percibir mediante su cata.

En el caso del aceite de oliva se puede decir que la máxima  calidad es la que se obtiene cuando  los frutos  están maduros y sanos antes de su recolección.

El aceite de oliva virgen extra (AOVE) es un aceite extraordinario, el mejor de los aceites, gracias a sus cualidades, sabor y aroma inigualables, y bajo nivel de acidez.

Su secreto reside en la calidad de los frutos con los que se elabora y,  por supuesto, en el proceso realizado para su elaboración. El resultado es el aceite más saludable del mundo.

El aceite de oliva virgen extra posee una alta carga de tocoferoles y vitamina E y esto le confiere gran poder “rejuvenecedor”, pues estos son potentes antioxidantes, que protegen de los radicales libres y ayudan a mantener las células jóvenes por más tiempo, retrasando su envejecimiento.

A nivel nutricional, el AOVE ayuda a regular los niveles de colesterol en sangre, esencial para prevenir las enfermedades cardiovasculares. La razón se encuentra en su naturaleza rica en ácidos monoinsaturados, ácido oleico, ácido linoleico y ácido linolénico.

Entre los antioxidantes naturales del AOVE, está la vitamina A, presente en gran medida en el AOVE. Ésta es especialmente demandada por nuestro organismo, que necesita recibirla a diario. Su papel está vinculado con la vista, pues forma parte de los pigmentos visuales, es decir, nos permite ver en entornos oscuros y apreciar los colores.  Pero además de esta, es fuente abundante de vitaminas esenciales como la D, E y K.

En definitiva, una dieta en la que el AOVE está incluido, nos mantiene jóvenes, sanos y protegidos ante ciertas enfermedades oculares, cardiovasculares, colesterol, así como cáncer.

Por suerte, el aceite de oliva virgen extra forma parte de nuestra dieta, la mediterránea, desde los principios de nuestra civilización. Él es uno de los principales reclamos de nuestra gastronomía y una de las principales causas de que sea tan recomendable seguirla. Por eso el AOVE es un elemento estrella que no puede faltar en nuestra cocina.

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